Panorama en el sector de la Construcción

«En 2016 se produjo una caída muy grande»
 
Fernando Fioramonti, Daniel Henzenn y Claudio Walter, de la comisión directiva del Colegio de Arquitectos de la 5ª Circunscripción, dialogaron sobre la actualidad del sector y sobre las previsiones para lo que se viene.

En este marco, Fioramonti, presidente de la entidad, reconoció que este día de la construcción «nos encuentra bastante cabizbajos por una disminución importante en el sector, en la mano de obra y a nosotros también nos ha disminuido muchísimo el ingreso de expedientes. Eso conlleva a la paralización de todo el sector. Evidentemente es por una cuestión de la situación económica y por la falta de créditos. Con el plan Pro.Cre.Ar había más incentivo para el sector, se movilizaba mucho más la construcción», expresó. 

Con respecto al nuevo Pro.Cre.Ar, Fioramonti señaló que quizás las cosas no están tan claras sobre cómo se va a ejecutar el programa pero esperan que funcione. «A nosotros tampoco nos generó mucha reactivación el tema del blanqueo, que se suponía que podía generar algo. Creemos que por ahí va a ser más movilizante para el sector inmobiliario que para la construcción en si», admitió. Henzenn, por su parte, agregó que «hubo una situación coyuntural en la región con el tema de las grandes lluvias y las inundaciones de principios de año, que hicieron que todo el aparato productivo de la zona se haya estancado, paralizado y haya quedado deteriorado. Este fue otro factor más que hizo que este cóctel sea no muy optimista en este momento».

Los arquitectos indicaron que el ingreso de expedientes ya venía en caída, «pero en 2016 se produjo una caída muy grande, que se profundizó más durante los meses de mayo y junio». 
Y apuntó Henzenn: «ahora parecería que está estadísticamente repuntando un poquito, al menos en el número de expedientes, no sabemos en el monto de obra porque es más complicado filtrarlo».

El presidente del Colegio señaló además, que toman como un indicador de la baja en el empleo de mano de obra a lo que les sucede particularmente a cada uno en su estudio. «Empieza a ir gente a tocar el timbre y pedir trabajo. Es un detonante de que hay merma de trabajo, es fundamental y creo que todos lo están percibiendo».

Incertidumbre para el futuro.

Con respecto a una posible recuperación del rubro, Fioramonti advirtió que «es más que nada una expresión de deseo lo que tenemos nosotros, pero no se vislumbra mucho futuro. No podemos asegurar que en marzo arranque, aunque es lo que todos desean. 

En este sentido, Walter expresó que la situación del sector no escapa a las generales de la situación económica. «La incertidumbre que se está viviendo con estas nuevas políticas económicas repercuten en todas las actividades, y la construcción que es una movilizadora clave de la economía está sometida a esa situación», consideró. «Así como es una de las primeras actividades que se resiente cuando se inicia una crisis, también generalmente es de las primeras actividades que arrancan cuando cambia las perspectivas. El problema es que no vemos nosotros un arranque cierto, porque no vemos un cambio de perspectiva inmediata. Y menos con los últimos acontecimientos que están sucediendo». 

En este sentido, señaló que «en principio, la expectativa estaba puesta en el segundo semestre. Casi finalizado el mismo, se posterga. Ahora la elección de Estados Unidos impacta en el mundo y puede afectarnos de alguna manera. Más allá del impacto real o directo que pueda tener en la economía, tiene un impacto psicológico en los posibles inversores que siguen especulando cómo se va a reorientar el curso de la economía y todo eso lleva a seguir postergando decisiones».

Henzenn planteó dos escenarios: el de las grandes empresas y la gran obra pública, y el de la actividad privada, de los profesionales, más pequeña. «He visto en este último tiempo que el Gobierno Nacional ha anunciado el Plan Belgrano –por ejemplo- y la implementación de grandes partidas de dinero para obra pública. Eso no llega al sector donde nosotros estamos, fundamentalmente va a las grandes empresas constructoras que son movilizadoras de otro tipo de actividades». Por ello, planteó que «pueden tener expectativas mejores las grandes empresas o las obras macro, y no la parte más pequeña».

En este sentido, Fioramonti remarcó que le están dando un gran impulso a la obra pública, pero en Rafaela directamente puede llegar a tocar en una parte (como en el caso de las 132 viviendas). «En el caso de la autovía de la RN34 a nosotros no nos influye, es más ni moviliza a los corralones de acá porque trae los materiales de afuera, al igual que mano de obra».

Consultados sobre las posibilidades reales de reactivación del sector, Fioramonti planteó que a su criterio el crédito blando sería un reactivador, un disparador. «Yo creo que al Pro.Cre.Ar le faltaba unos pequeños ajustes, porque se dio un poco a mansalva y no se filtró como para dárselo a la gente que realmente lo necesita y lo podía pagar», manifestó. «Esperemos que en definitiva se dé ese impulso hacia la construcción y no sea solo una expresión de deseo».

Por su parte, Henzenn también planteó el anhelo de que «todos los profesionales y las empresas constructoras se puedan compatibilizar en un mejor funcionamiento. Por ahí hay determinados conflictos que en el ámbito de la construcción están sin resolver, como por ejemplo, las relaciones laborales», concluyó.
 
Fuente: Diario Castellanos www.diriocastellanos.net